Que tu voz tape este estruendo..


Supongo que todo era como volver a aquel puerto una noche de verano y hundir la cucharilla en un helado de mandarina. La nostalgia de lo que se nos escapó sin que pudieramos hacer nada por retenerlo. Las margaritas en el pelo y lo fácil que era vivir cogiéndonos de la mano. La libertad bajo el mar, y nosotros volviendo a casa en silencio en el tren. Era un silencio en el que crecían sueños. Un silencio que llena, que no vacía. Cada vez que pasamos una hoja en el calendario nos pesa más la vida. Cuando me miro al espejo a veces no reconozco quien está mirando. Si tú, yo, o de tanto navegar por la vida sin destino acabé estrellándome y olvidando quien soy. Los días se escapan y yo ya no tengo dieciséis años, ni la ilusión cada mañana, ni las vías de tren para lanzar mi tristeza y que la atropelle un tren. Cuando escribo sigo siendo la misma dramática que toma café cada mañana olvidando que pasó el día anterior. Supongo que he dado tantas vueltas en la vida que se me hace raro encontrarme en tus brazos todos los días. Y es un placer. Me rompieron tantas veces por dentro que sólo quiero que me mires y me admires, me recorras con ojos y manos y termines acurrucadito en mi corazón. Tarareando alguna melodía bonita para que mis ojos se relajen y puedan cerrarse. ¿Sabes? A veces me apetece coger una mochila y lagarme a descubrir como es la vida lejos de la urbe. Lejos de semáforos, coches y autobuses malditos. Salir del círculo que supone la rutina. Aparecer en la punta de una isla, con los pies descalzos y los ojos muy abiertos. Me ahogan los relojes, los sueños a medio hacer y los momentos que en vez de llenarme por dentro me vacían. La pena es que el tiempo sigue pasando y me cubre de arena. Es como una película a cámara rápida en la que se van sucediendo imágenes desde que miraba al cielo como quien mira un tesoro hasta mirarlo con apatía como quien mira un sueño que se apaga. Y ya me pierdo entre tanta palabra y olvido escribir, mato la inspiración y me quedo frente a frente con la vida.


"Bebe a ciegas en un pasillo de memoria y vive por inercia.
Su energía es opiácea y planea sobre la marea de su bañera, lentamente.
No existen las prisas cuando uno está muerto, o cuando no tiene nada que hacer.
Ella nunca supo diferenciarlo."

19 comentarios:

  1. Mientras te queden palabras al menos podras cumplir un sueño... o al menos no guardaras tantas cosas dentro y eso hace que vengas cosas nuevas que reciban tu atencion.

    De cualquiera de las maneras, suerte

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  2. Compartimos quizá, esa nostalgia agridulce que emerge de la misma taza de café.

    Encantado de gustar.

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  3. A los dieciséis o a los cuarenta, la ilusíon y las ganas deben estar. Me gusta :D

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  4. qué raro se me hace ver un texto que parece que empieza triste y que piensas que terminará peor, convertido en un texto de los que te hace sonreir en la última línea

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  5. Este comentario ha sido eliminado por el autor.

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  6. Me apunto a coger una mochila y largarse.

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  7. Maravilloso texto... me he encontrado tantisimo en tus dulces palabras...

    besos, con gotitas de agua!

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  8. Me gusto mucho. Nostálgico pero bello, y es que hay muchos que ya han dejado de ver el cielo como un tesoro
    muy bonito :)

    besos

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  9. Cada vez que se pasa una hoja al calendario pesa más la vida.... quita días o da alas.

    Muá

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  10. Bonito texto, sí. A veces la felicidad es tan simple que nos cansamos de todo lo cotidiano y necesitamos alejarnos de estas ciudades muertas en vida. Claro que es mejor viajar con compañía. Y tú la tienes, y de los que valen la pena ;)
    Un beso

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  11. El tiempo está diseñado para cubrirnos de cosas... yo me sentiría halagado si me cubriera de arena, y si se trae en resto de la playa, pues mejor.
    Lo que se deja en las letras es el sentir despiadado del tiempo.
    Pero si no pasa en nosotros... no habrá nada.
    Eres una invitación lenta a la reflexión.
    Y eso invita.
    Besiños.

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  12. lo fácil es quedarse en el mismo punto, lo valiente es avanzar, hacia cualquier otro lugar :)

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  13. Nunca he sido una persona dada a poder leer textos románticos o por el estilo sin que me entren ganas de vomitar arcoiris, pero es que es malditamente bueno. Y las fotos geniales también. xD

    Buen blog, te sigo!

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