Desde las alturas todo se veía diferente, y una extraña calma me invadía. Los últimos días habían sido dificiles, pero el verano había llegado. La única diferencia con el pasado será que en lugar de conchas de mar, me regalarás margaritas. Amaneceremos juntos, y no habrá cuerpos rotos ni sentimientos rotos. De ahora en adelante prometo escapar del asfalto y echar a volar siempre que pueda, de nube a nube, y tiro porque me toca. Y construirme en el cielo un hogar, asomarme todas las mañanas a ver cómo está el oceano con un catalejo. Que me salgan arrugas de la risa, y dejar las muecas tristes para las noches solitarias. Escucharé las canciones que me lleven a tí y volveré girando en espiral sobre mi misma. Me pondré vestidos de todos los colores y respiraré la vida, el aroma que me dejas en la piel, el aroma del tren de madrugada cuándo mueren y nacen sueños. Los paisajes azules serán mis favoritos y atraparé cada atardecer, prometido. Estoy harta de las cargas emocionales, del peso del pasado, voy a echar a volar desde este mismo instante. Y si algún día quieres saber de mí, búscame en el lado azul de la vida, dónde nace la palabra sueño y muere la tristeza. Que la vida es muy puta, y yo ya no quiero más que tus besos.

3 comentarios:

  1. el verano estara lleno de cielos azules y aventuras :) y todo va a estar bien siempre siempre
    te quiero!

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  2. yo prefiero margaritas a conchas, son mucho más bonitas, mucho más promavera :)

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Píntame una sonrisa