Soy el paisaje más triste, el gris meciéndose en el fondo del mar. Soy el humo de los coches de una ciudad atestada de tráfico. El periódico manchado de café que ha sido olvidado en la última mesa. El cuadro que nadie mira por estar tras la columna de la sala de arte. Soy la lágrima de un niño que está triste porque nadie juega con él, y el balón que se queda en el cajón porque esta roto y uno nuevo ha venido a sustituírle. La melodía desafinada del músico del parque, y la flor que ha perdido sus pétalos en un cómbate con el viento. Cada paraguas partido en mil pedazos y al revés que nunca más volverá a aislar la lluvia. Por momentos me vuelvo pequeña, y desaparezco, nadie está a mi lado. La ciudad esta desierta. Sólo se alzan, elegantes, los edificios. Vislumbrando desde las alturas la ciudad del viento. El tiempo se mece, lentamente, como las olas de un mar que está en calma. Los peces se esconden bajo la superficie y los pájaros no salen de su guarida. Ni siquiera los gatos colonizan los tejados, prefieren esconderse bajo la tapa de algún cubo de basura maloliente. Hoy no es un buen día para nadie. No es un buen día para salir a la calle. Está prohibido soñar. El tiempo se muere y va dejando marcas en los rostros de los transeúntes. Los trenes olvidan la estación de la tristeza y allí alguien espera que pase algo. El silencio lo inunda todo de sombras grises. La nostalgia nos arranca el corazón poco a poco que va perdiéndose como sale el agua de un vaso roto. Lo perdimos todo. El mar no tiene respuestas. Sólo queda seguir dando tumbos hasta que algo nos llene y nos diga que estamos aquí por algo. Que conquistaremos el mundo si nos lo proponemos. Y entonces seremos globos de colores, aviones que cruzan el cielo, la risa de un niño, el pintalabios o pintasonrisas de algunas mujeres, sus zapatos preferidos, el color de la vida cuándo merece la pena comerse los segundos. Pero hoy no, hoy no es un buen día para soñar. Me disfrazaré de viento e iré a donde me lleve la vida.
"No hemos inventado nada nuevo,
ni siquiera hemos aprendido a amar.
Estamos perdidos, como en un sueño.
El amor debiera ser un milagro en el
que soñamos la felicidad del otro.
Por eso, no creas nunca que el amor te pertenece,
porque en ese preciso instante desaparecerá como un sueño.
Porque el amor, es un sueño en el que sueñan dos."
Oculto
ni siquiera hemos aprendido a amar.
Estamos perdidos, como en un sueño.
El amor debiera ser un milagro en el
que soñamos la felicidad del otro.
Por eso, no creas nunca que el amor te pertenece,
porque en ese preciso instante desaparecerá como un sueño.
Porque el amor, es un sueño en el que sueñan dos."
Oculto